Es entonces que en Guatemala se inicia la creación de las áreas protegidas y en el año de 1990, mediante el Decreto Legislativo 5-90 crea la Reserva de la Biosfera Maya (RBM), el área protegida más grande del país, con más de 2 millones de hectáreas de bosque natural, esta reserva represento uno de los mayores retos para el CONAP, ya que el área categorizada por ley como área protegida, era una zona de influencia de las comunidades campesinas e indígenas de la región.
Con la creación de la RBM y sus distintas zonas en 1990 (Zona de Amortiguamiento, Zona de Usos Múltiples y Zona Núcleo), se aplica una política restrictiva, poca información y muchas necesidades básicas de la población, lejos de ayudar a la conservación, genera rechazo, creando así un clima de ingobernabilidad y confrontación.
Es en este contexto donde la Asociación de Comunidades Forestales de Peten (ACOFOP) nace y se consolida.