Proyectos REDD+ liderados por las comunidades en Guatemala

Los proyectos REDD+ son derivados de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, con el objetivo de detener la destrucción de los bosques. REDD significa «Reducción de Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación de los bosques» y el símbolo + implica que en su implementación existen componentes de conservación, gestión sostenible y participación de las poblaciones locales.

Guatemala tiene dos proyectos principales de REDD+, ambos ubicados en el Departamento de Petén al norte del país, y ambos liderados por comunidades locales de los bosques de la Reserva de la Biosfera Maya y el Parque Nacional Sierra de Lacandón.

«Los dos proyectos cumplen con el 99% de los compromisos de reducción de emisiones de Guatemala ante el Acuerdo de París, entonces son los dos proyectos nación de Guatemala, que manejamos los comunitarios, porque somos los que históricamente hemos estado cuidando los bosques que quedan»

La enorme Reserva de la Biosfera Maya cuenta con 2.1 millones de hectáreas y es el área protegida más grande de Guatemala y la mayor Reserva de Centroamérica. El 70% de sus bosques son protegidos por comunidades organizadas, reunidas en la Asociación de Comunidades Forestales de Peten (ACOFOP).

Crédito: If Not Us, Then Who?

Manuel Martínez trabaja como facilitador en la Escuela Mesoamericana de Liderazgo, un proyecto conjunto de ACOFOP y la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, por medio del cual se capacita a las y los jóvenes de las comunidades en temas relacionados a la gestión sostenible. Manuel es además socio de Cooperativa Integral Agropecuaria Técnica Petén, conocida como “La Técnica”, donde desde los 13 años se ha involucrado en los movimientos sociales y ha conocido la historia de lucha comunitaria.

Su compromiso con el desarrollo de las comunidades y la protección de los recursos naturales lo ha llevado a participar en los dos procesos REDD+ de Guatemala: el proyecto Guatecarbon, liderado por ACOFOP en la Reserva y el proyecto Sierra Lacandón Bosques para la Vida, en el que participa, además de ACOFOP, la Fundación Defensores de la Naturaleza (FDN) que administra el Parque Nacional en conjunto con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).

«Las concesiones que forman parte de ACOFOP tienen alrededor de 500,000 hectáreas protegidas en tierras concesionadas por el Estado, y junto con 4 cooperativas del lado de Sierra Lacandón, que tienen otra buena porción de bosque privado, se encargan de sacar adelante los proyectos»

Guatecarbon es un proyecto REDD+ particular a nivel mundial, porque es el único proyecto de este tipo que funciona en tierras estatales y no privadas. Adicionalmente es un proyecto que nació y fue desarrollado desde sus inicios por las comunidades forestales de Petén, un grupo de personas altamente organizado y comprometido con la lucha ambiental y el desarrollo social y económico de la población de Petén, que históricamente ha sido un Departamento con bajos niveles de desarrollo.

El proyecto Guatecarbon inició en 2006, basado en los conocimientos de las comunidades y en mecanismos establecidos por el programa REDD+ de Naciones Unidas, con el objetivo de abordar la necesidad de acciones para la mitigación al cambio climático relacionado a las emisiones de gases de efecto invernadero en la Zona de Usos Múltiples (ZUM) de la Reserva, que es donde viven y trabajan las comunidades.

Las labores comunitarias de protección del bosque y sus actividades productivas de aprovechamiento sostenible constituyen el proyecto, que es la base del Programa Nacional de Reducción de Emisiones (PRE) de Guatemala. El segundo proyecto, en Sierra Lacandón, funciona de la misma manera: garantizando la permanencia de la cobertura boscosa y evitando su degradación en la región noroeste del país.

«Guatecarbon es uno de los proyectos REDD+ más avanzados en Centroamérica, y es también el proyecto más avanzado en términos de conocimiento y de organización conjunta con el Estado. Fue el Estado de Guatemala precisamente quien usó la plataforma de Guatecarbon como base para todos los avances que tiene hasta el momento la Estrategia Nacional de Reducción de Emisiones»

Organización comunitaria en acción 

Para mantener en un estado óptimo los bosques puestos a su cargo, las comunidades forestales de Petén realizan múltiples acciones de monitoreo territorial que incluyen recorridos constantes, controles realizados con el apoyo de tecnología como drones y sistemas de posicionamiento global (GPS), mantenimiento de brechas cortafuego y la conformación de brigadas de bomberos forestales voluntarios, que apoyan a las instituciones de gobierno cada año durante las devastadoras temporadas de incendios que sufre Petén.

El modelo forestal comunitario de ACOFOP es reconocido internacionalmente por sus logros ambientales, que incluyen una tasa de deforestación de 0.4% (comparada con hasta un 30% en los Parques Nacionales adyacentes), un record de menos de un 1% de incendios en los bosques concesionados y la protección de la inmensa biodiversidad de la Reserva, así como del patrimonio arqueológico y cultural Maya que se ubica en los bosques de Petén.

Pero el modelo comunitario va mucho más allá de sus logros ambientales, generando empleos por medio de las actividades productivas y mejorando los índices de desarrollo humano en las comunidades beneficiadas.

«Entre los beneficios sociales que tiene el proyecto está la cohesión social, que nos ha mantenido unidos, trabajando por el desarrollo colectivo de las organizaciones y para mejorar la calidad de vida de las personas. Lo más importante después de mejorar la calidad de vida de la gente es la protección del bosque, el tener bosques todavía, toda la parte de la protección de los ecosistemas, la flora y fauna, y el cuido del patrimonio cultural que tiene el país»

Este año el proyecto REDD+ Lacandón Bosques para la Vida vendió sus primeros Bonos de Carbono, de los cuales se asignaron fondos a las comunidades para la protección de las áreas boscosas, el fomento de las actividades productivas y un incentivo para que las personas comunitarias puedan cubrir algunos de sus gastos básicos.

«Las personas de la comunidad tienen necesidades para darle de comer, vestir y calzar a sus hijos. No es mucho dinero, pero es un beneficio que nadie más iba a dar, entonces esto es un incentivo que algunos países están dando por medio de la compra de los bonos de carbono y aunque sea un granito de arena por ahora, se está poniendo algo para la protección del bosque también»

Tanto la Reserva de Biosfera Maya como el Parque Nacional Sierra de Lacandón enfrentan graves amenazas, que van desde la tala y la cacería ilegal, a los incendios forestales, los monocultivos como la palma africana, el narcotráfico y los asentamientos ilegales. Ante este panorama son las comunidades las que se encuentran en la primera línea de defensa del bosque, aún desde antes de que los primeros programas REDD+ del mundo existieran.

Como facilitador de procesos para las juventudes comunitarias Manuel tiene grandes esperanzas puestas en las y los jóvenes que van a continuar el enorme y complejo proyecto para proteger la Reserva de Biosfera Maya, y actualmente está liderando una organización juvenil para recuperar áreas de bosque que han sido previamente devastadas.

La prórroga de los contratos de concesión de las comunidades es el más grande reto que enfrentan ACOFOP y las comunidades actualmente, ya que asegurar la certeza jurídica de las organizaciones comunitarias permitiría continuar con el desarrollo de los dos mayores proyectos para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación en Guatemala.

La presente publicación ha sido elaborada con el apoyo financiero de la Unión Europea. Su contenido es responsabilidad exclusiva del Proyecto de Euroclima+ ‘Comunidades, Bosques y Biodiversidad: Promoviendo el diálogo, intercambio y cadenas de valor forestal para adaptarse y mitigar el cambio climático’ y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea

Asamblea General 2020, ACOFOP

Cada año las organizaciones que conforman la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) se reúnen para celebrar su Asamblea General anual, con el objetivo de conocer sobre los avances y retos del modelo forestal comunitario en el resguardando de los bosques, la biodiversidad y el patrimonio arqueológico y cultural en la Reserva de Biósfera Maya.

En la Asamblea General de ACOFOP participan representantes legales de cada uno de los grupos comunitarios organizados, así como socias & socios fundadores, jurídicos e individuales de las organizaciones base. Las representaciones de las organizaciones comunitarias que conforman ACOFOP se reúnen cada fin de año, viajando desde decenas de comunidades que rodean la Reserva de Biosfera Maya, para participar en el evento. Este año, debido a la pandemia, la Asamblea se desarrollo siguiendo las recomendaciones de distanciamiento social para proteger la salud de las más de 170 personas que participan en representación de las organizaciones.

Durante la Asamblea General se toman decisiones clave para el planeamiento anual de actividades, promoviendo el intercambio de ideas y la participación activa de las personas asociadas. El Sr. Bayron Hernández, presidente de la Junta Directiva para el periodo 2019-2020 y Representante Legal de Cooperativa Carmelita inauguró el evento, dando la bienvenida a las y los participantes.

La asamblea es un espacio en el que el Equipo Técnico de ACOFOP presenta resultados, proyectos e informes de las actividades del año que culmina. Adicionalmente, durante el evento, el Comité de Fiscalización presenta resultados anuales ante la representación de las organizaciones comunitarias. La totalidad de participantes realiza una votación para elegir a la Junta Directiva dela Asociación, la cual es nombrada cada dos años.

Las organizaciones socias de ACOFOP se acercan a los 25 años de labores, por lo cual la prórroga de los contratos de concesión comunitaria por parte del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), ente rector de la Reserva, es un tema de vital importancia este año, ya que la certeza jurídica de los contratos garantizaría la permanencia del modelo forestal comunitario que se desarrolla en la Zona de Usos Múltiples (ZUM) de la Reserva.

El modelo forestal comunitario de Petén es un ejemplo exitoso de conservación, gestión de los bosques y desarrollo sostenible, que asegura la protección de un 70% de la Reserva de Biosfera Maya, el área protegida más grande de Centroamérica, generando adicionalmente beneficios socioeconómicos a las comunidades, que se traducen en mejores condiciones de vida para cerca de 14,000 personas en el Departamento de Petén.

Agradecemos la participación de la totalidad de las organizaciones socias de ACOFOP en la Asamblea General 2020

Cooperativa Carmelita, Organización Manejo y Conservación (OMYC), Sociedad Civil impulsores Suchitecos, Asociación Forestal Integral San Andrés Petén (AFISAP), Sociedad Civil Custodios de la Selva (CUSTOSEL), Sociedad Civil Árbol Verde, Asociación Forestal Integral Cruce a la Colorada (AFICC), Red Forestando Chachaklum, Sociedad Civil Amigos del Bosque, Sociedad Civil Selva Maya del Norte, Sociedad Civil Laborantes del Bosque, Sociedad Civil El Esfuerzo, Cooperativa la Técnica, Cooperativa La Lucha, Cooperativa Los Laureles, Cooperativa Unión Maya Itzá, Asociación Muralla de León (AMUL), Asociación Civil Frente Petenero y Asociación Bio-Itza

 

 

 

 

Mitigando el cambio climático en la Reserva de Biosfera Maya

La Reserva de Biosfera Maya es el espacio natural protegido más grande de Guatemala y forma parte de la Selva Maya, el mayor bosque tropical del continente luego de la Amazonía. Por estas razones es un punto vital de conservación para mantener el balance climático de la región.

Las comunidades forestales de Petén protegen el 70% de esta enorme Reserva, que cuenta con 2.1 millones de hectáreas. Con apoyo de la cooperación internacional y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) las comunidades han desarrollado un modelo exitoso para la gestión integral del bosque que les permite mitigar el cambio climático, detener la deforestación, la degradación del bosque, la pérdida de biodiversidad y además generar beneficios socioeconómicos.

Por medio de patrullajes constantes y sobrevuelos realizados con drones, las organizaciones comunitarias contribuyen en gran medida a detectar y prevenir amenazas como los incendios forestales, la extracción ilegal de madera, la cacería y el saqueo del valioso patrimonio arqueológico y cultural Maya.

La comunidad de Cruce a la Colorada se encuentra en uno de los caminos que conducen a la Reserva, ahí vive y trabaja Antonio Juárez, uno de los jóvenes que conforman la Red de Monitoreo Comunitario de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP).

Las principales labores de la Red de Monitoreo Comunitario son mantener vigiladas las unidades de manejo, áreas en las que las comunidades gestionan los recursos del bosque, así como apoyar a las comisiones comunitarias de vigilancia y control de incendios y respaldar a las instituciones de gobierno en la protección de la Reserva.

Antonio comenzó a participar en la Red de Monitoreo de su comunidad en 2016 y ha recibido múltiples capacitaciones en el uso de tecnología de punta para el monitoreo territorial, entre las que se encuentran el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG), Sistemas de Posicionamiento Global (GPS) y el manejo de vehículos aeronáuticos no-tripulados (drones).

“Lo que más ha pegado ha sido la tecnología del uso del drone, el GPS y la brújula, que son las herramientas que más se utilizan en las áreas de manejo. Los miembros de la Red de Monitoreo levantamos los datos y los llevamos a los centros de información de ACOFOP y CONAP, que son las instituciones que cuentan con el equipo necesario para procesar la información”

Los datos obtenidos por medio de las mediciones se utilizan para planificar actividades de protección del bosque, como el mantenimiento y creación de brechas cortafuego.

Es posible vivir del bosque, sin dañar el bosque

Desde hace más de 20 años las comunidades gestionan alrededor de 500,000 hectáreas en la Reserva de la Biosfera Maya, gracias a los contratos de concesión otorgados por el Gobierno de Guatemala. La Asociación Forestal Integral Cruce a la Colorada (AFICC) a la cual pertenece Antonio, se dedica al aprovechamiento sostenible de madera certificada y de otros productos como la palma ornamental de xate, la nutritiva semilla de ramón y la resina natural de chicle.

El aprovechamiento y comercialización de estos productos genera fuentes de empleo y desarrollo socioeconómico para cientos de familias y además permite la reinversión de las ganancias en actividades de control territorial.

Para mantener sus áreas de manejo forestal protegidas del fuego y las actividades ilegales, la comunidad de La Colorada ha integrado brigadas de jóvenes que, como Antonio, han desarrollado capacidades y destrezas para monitorear el territorio por medio del uso de drones, facilitando la protección no solo de las concesiones, sino también las zonas núcleo de la Reserva, incluyendo el Parque Nacional Mirador-Río Azul.

“En esta temporada de incendios 2020 apoyamos con el uso del drone, que es la tecnología que ha revolucionado y tomado auge en las unidades de manejo. Durante la temporada hacemos sobrevuelos cada dos horas en los lugares de mayor riesgo y le damos apoyo a otras áreas”

Los datos obtenidos con los sobrevuelos y mediciones se utilizan para analizar la localización de los incendios forestales y controlarlos de una mejor forma, evitando la exposición innecesaria de las brigadas de bomberos forestales. La información es especialmente útil para abordar de la mejor manera posible los incendios en áreas de difícil acceso.

Al proteger la Reserva de Biosfera Maya las comunidades desempeñan el rol vital de conservar uno de los últimos grandes bosques de la región, contribuyendo en gran medida con la mitigación del cambio climático y a evitar la deforestación y degradación del área natural protegida más grande del país.

Las capacitaciones en el uso de tecnología para el monitoreo territorial han sido apoyadas por el proyecto de Euroclima+ ‘Comunidades, Bosques y Biodiversidad: Promoviendo el diálogo, intercambio y cadenas de valor forestal para adaptarse y mitigar el cambio climático’. Euroclima+ es el programa insignia de cambio climático de la Unión Europea para América Latina, conozca más acerca del programa en www.euroclimaplus.org

La presente publicación ha sido elaborada con el apoyo financiero de la Unión Europea. Su contenido es responsabilidad exclusiva del Proyecto de Euroclima+ ‘Comunidades, Bosques y Biodiversidad: Promoviendo el diálogo, intercambio y cadenas de valor forestal para adaptarse y mitigar el cambio climático’ y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea

Impulsores Suchitecos, fortaleciendo la gobernanza forestal en la frontera Guatemala – Belice

Las comunidades forestales de Petén son ejemplo para el mundo por su organización y la construcción de mecanismos sostenibles de gobernanza forestal que han desarrollado a lo largo de más de dos décadas en la Reserva de Biosfera Maya.

Al Este de la Reserva se encuentra la organización comunitaria Impulsores Suchitecos, que en 1998 cumplió con los requisitos técnicos y legales que permitieron la aprobación de su primer contrato de concesión, otorgado por el Estado guatemalteco, y por medio del cual el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) autorizó los primeros aprovechamientos forestales sostenibles en el municipio fronterizo de Melchor de Mencos, Petén.

Impulsores Suchitecos gestiona 78,169 hectáreas de bosque de las 500,000 hectáreas concesionadas a las comunidades agrupadas en la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP). Amado Santos es el representante legal de Impulsores Suchitecos y ha vivido el proceso concesionario desde el comienzo.

En sus inicios, la organización se enfrentó a muchas amenazas, como el contrabando ilícito de madera en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice, sin embargo, luego de realizar múltiples capturas y denuncias legales los concesionarios no han tenido este tipo de problema desde hace 17 años y ahora mantienen un trabajo conjunto con autoridades de Belice para el monitoreo de la región.

Impulsores Suchitecos se dedica al aprovechamiento forestal de productos no-maderables, como el xate y la resina de chicle, la cosecha de madera certificada y la generación de productos maderables con valor agregado, como el machimbre.

“El bosque ahora permanece más vivo que antes. Al no sanearlo el bosque se muere, ahora no, al contrario. Nosotros estamos haciendo estudios de impacto ambiental y estudios de generación de árboles y los estudios nos están indicando que el manejo va por buen camino”

La concesión comunitaria gestiona el bosque de acuerdo a principios básicos de la gobernanza forestal, como las labores continuas de control y vigilancia que evitan amenazas como el saqueo de sitios arqueológicos, la cacería y la extracción de madera ilegal, el desarrollo de asentamientos ilegales y los incendios forestales.

Amado inició su capacitación en el uso de drones y tecnologías de posicionamiento global (GPS) a comienzos de 2018, como parte de la Red de Monitoreo Comunitario de ACOFOP. A finales de ese año recibió una serie de capacitaciones prácticas y en enero de 2019 se entregaron a Impulsores Suchitecos los equipos tecnológicos con los que ahora realizan las labores de control territorial.

“Antes para el monitoreo del área usábamos torres de control y las poníamos en los cerros, pero a veces los vientos y los huracanes nos las botaban. Ahora que la tecnología va avanzando con los drones es más fácil controlar el área. Con el drone tenemos una visibilidad de unos 25 a 30 kilómetros a la redonda y ahora en cualquier lado lo levantamos y así miramos si hay incendios o hay depredación”

Además del aprendizaje en el uso de tecnología, los asociados de Impulsores Suchitecos han fortalecido capacidades en la administración de empresas forestales, que les han permitido diversificar productos y darles valor agregado, generando empleos y desarrollo socioeconómico en el municipio. Este fortalecimiento de capacidades en administración es importante para los asociados comunitarios porque las concesiones forestales deben cumplir una serie de requisitos técnicos de funcionamiento como planes de manejo anuales y quinquenales, así como el cumplimiento puntual del pago de planillas, seguros e impuestos.

Trabajando de la mano con instituciones gubernamentales, las comunidades aseguran la protección del territorio. En conjunto con el Ejército de Guatemala, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas y los concesionarios, se administran múltiples puestos de control vehiculares en sitios estratégicos de la Reserva de Biosfera Maya, como el Puesto de Operación Conjunta ‘El Manantial’, para el cuál Impulsores Suchitecos destina equipo y personal.

“Hay muchos retos que implica ser el representante legal de una Unidad de Manejo: demostrarle al Gobierno de Guatemala como venimos manejando el bosque sosteniblemente y también la responsabilidad que se tiene en todos los asuntos jurídicos. Pero el reto más grande es la prórroga del contrato de concesión, para seguir demostrando por otros 25 años el buen manejo forestal sostenible que hemos venido haciendo”

Los avances en la consolidación de capacidades organizativas, institucionales y de liderazgo de las organizaciones de la región han sido posibles gracias al apoyo del Proyecto ‘Nuestra Tierra-Nuestros Bosques: Gobernanza Forestal desde los Pueblos Indígenas y las Comunidades Forestales para REDD+ y FLEGT’ financiado por la Unión Europea y liderado por ICCO Cooperación en la región, con el fin de lograr una participación efectiva de las comunidades indígenas, forestales y campesinas en los procesos nacionales de gobernanza forestal.

 

Nuestra Tierra, Nuestros Bosques: Jóvenes y Gobernanza Forestal

En 1997 el Gobierno de Guatemala otorgó a las comunidades forestales de Petén contratos de concesión que les permiten aprovechar de forma sostenible los recursos del bosque en la Zona de Usos Múltiples (ZUM) de la Reserva de Biosfera Maya. De esta forma las comunidades agrupadas en la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) gestionan 500,000 hectárea de bosque y son responsables de la conservación de un 70% de la Reserva, el área protegida más grande de Guatemala.

La Reserva de Biosfera Maya tiene un valor incalculable por su inmenso patrimonio arqueológico y cultural, la gran biodiversidad que conserva y su importancia como base del Programa Nacional para la Reducción de Emisiones (PRE) de Guatemala, que es co-administrado por medio del proyecto Guatecarbon de las comunidades y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).

La primera concesión, que fue otorgada a la comunidad de Carmelita, ya ha sido prorrogada por otros 25 años, continuando un proceso que permitirá asegurar la protección de la Reserva a futuro, y esto implica que las nuevas generaciones concesionarias se preparen desde ahora para asumir el reto de gestionar medio millón de hectáreas de tierras amenazadas por todo tipo de intereses externos.

En el contexto de las concesiones forestales de Petén es muy importante vincular a las y los jóvenes con sus organizaciones comunitarias y los procesos concesionarios que estas implican, sus aspectos administrativos, legales, y políticos. Es aquí donde Carolina Alvarado trabaja para facilitar este proceso en las juventudes de las comunidades forestales.

Conocer la historia, los desafíos y las capacidades de las organizaciones comunitarias que conforman ACOFOP ha sido un gran motivante en el desarrollo de la metodología y el acompañamiento a jóvenes de comunidades forestales, en las que las Juntas Directivas y comités comunitarios deciden en forma conjunta sobre el futuro.

“Más allá de todo el aprendizaje relacionado a la parte administrativa y política de las concesiones, intentamos que los jóvenes desarrollen características de liderazgo, para que al momento de asumir cargos de dirección en sus organizaciones mantengan siempre la transparencia en sus gestiones, que desarrollen empatía con la gente y que conserven ese valor de comunidad”

Carolina nació y creció en Uaxactún, comunidad residente de la Reserva de Biosfera Maya, y ha vivido el proceso concesionario desde niña. Al ser parte de esta comunidad cercana a Tikal, que gestiona su propio sitio arqueológico y 84,000 hectáreas de bosque, se interesó desde muy joven en los aspectos políticos y administrativos de la gestión comunitaria y tuvo la oportunidad de afiliarse a la Organización Manejo y Conservación (OMYC) a los 18 años. Ahora Carolina trabaja como Facilitadora de la Escuela Mesoamericana de Liderazgo, creada por iniciativa de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, de la cual ACOFOP forma parte.

La Escuela tiene su sede en Santa Elena, Petén, desde donde se han organizado encuentros e intercambios de experiencias con jóvenes de pueblos indígenas y comunidades locales de los bosques tropicales del mundo. Estos intercambios les permiten a las y los jóvenes conocer otras realidades y compartir sus experiencias como concesionarios en la Reserva de Biosfera Maya.

Por medio del trabajo de la Escuela se ha capacitado a las y los jóvenes de las comunidades en diferentes etapas de formación, que incluyen el liderazgo como identidad y valor humano, la formación técnica-práctica en tecnologías como el monitoreo territorial del bosque con drones y sistemas de posicionamiento global y el desarrollo de capacidades de autogestión comunitaria.

“La Escuela busca crear un espacio de formación que le permita a los jóvenes desarrollar vinculación con las concesiones y sus proyectos productivos, para que no tengan que salir a buscar empleo en otros lugares, sino que se queden y generen más oportunidades dentro de la misma comunidad, con los recursos ya disponibles”

120 jóvenes de las concesiones forestales de Petén se capacitan continuamente en la Escuela de Liderazgo, sentando una base para lo que será la dirigencia de las concesiones comunitarias para las próximas décadas, cruciales en la conservación de la Reserva de Biosfera Maya y la lucha contra el cambio climático en Guatemala y la región centroamericana.

La Escuela de Liderazgo inició en como un centro de formación especializado en las necesidades de las y los jóvenes de las comunidades guardianas de los bosques, con apoyo del proyecto ‘Nuestra Tierra, Nuestros Bosques: Gobernanza Forestal desde los Pueblos Indígenas y las Comunidades Forestales para REDD+ y FLEGT’, financiado por la Unión Europea y dirigido por ICCO Cooperación. El programa se desarrolla en Belice, Guatemala, Honduras y Nicaragua y busca fortalecer las capacidades operativas y de involucramiento efectivo de Pueblos Indígenas y comunidades campesinas, forestales y pesqueras vinculadas a los bosques en los procesos de gobernanza forestal de sus países. Más información en este enlace

Cientos de familias damnificadas tras el paso de tormenta Iota por Petén

Las inundaciones en las comunidades cercanas al Rio Usumacinta luego del paso de la tormenta tropical Iota, la segunda en causar devastación en Centroamérica este mes, han ocasionado daños aún mayores que los generados por la tormenta Eta.

Los centros comunales, iglesias, escuelas y casas de familiares y vecinos se han habilitado como albergues para recibir a cerca de 200 familias damnificadas, algunas de las cuales perdieron por completo sus casas y cultivos esta semana, luego de que el cauce del río creciera de forma muy rápida y a niveles insospechados.

Cooperativa La Técnica, que se encuentra en Frontera México-Guatemala, Municipio de Las Cruces, es una de las comunidades más afectadas por las inundaciones, donde los cultivos tradicionales de arroz, ajonjolí, maíz, pepitoria, chile y frijol se han perdido en su totalidad y la mitad de la comunidad debió ser evacuada. Sin embargo, gracias a la organización comunitaria ha sido posible que las familias abandonaran sus propiedades con tiempo y no se lamenta la pérdida de vidas, a pesar de que los daños en infraestructura y cultivos son muy severos.

Marvin Pérez, presidente del Consejo Comunitario de Desarrollo (COCODE) de La Técnica agradeció a la Municipalidad de Las Cruces, la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) y el programa para la Gobernanza Forestal de la Unión Europea en Guatemala e ICCO Cooperación por la donación de alimentos para las personas damnificadas.

Un equipo de ACOFOP visitó la comunidad para llevar alimentos y combustible para los recorridos de valoración de los daños y para el transporte de personas durante esta nueva emergencia, contribuyendo adicionalmente con sobrevuelos de drone para apoyar en la valoración de las áreas afectadas, esto a cargo de los jóvenes de la Red de Monitoreo Comunitario.

La prórroga de los contratos comunitarios de concesión es sumamente importante para la conservación de la Reserva de Biosfera Maya, el área protegida más grande de Guatemala y reguladora del balance climático en la región

Asegurar la preservación de esta inmensa zona boscosa es una de las soluciones que las comunidades pueden aportar para revertir los devastadores efectos del cambio climático que se agravan cada año. Por medio de sus contribuciones ambientales las comunidades forestales de Petén mantienen conservado el 70% de la Reserva, garantizando además el sustento de miles de personas que dependen de las actividades productivas desarrolladas por medio del modelo forestal comunitario.

 

 

Reporte y fotografías de Danny Flores & Nazario Tiul para la Red de Comunicación Comunitaria de ACOFOP / Fotografías y video aéreo de Draney Aldana, Red de Monitoreo Comunitario de ACOFOP

 

La Sociedad de Arqueología Americana (SAA) se pronuncia en contra del proyecto de ley estadounidense S. 3131 que busca influencia sobre la zona de ‘El Mirador’ en Guatemala

La Sociedad de Arqueología Americana (SAA) ha hecho públicas las razones por las cuales se opone al proyecto de ley S.3131, presentado ante el Senado de los Estados Unidos como un mecanismo para la gestión de fondos relacionados al Proyecto El Mirador, en Guatemala.

En una carta dirigida al Senador Republicano James Inhofe, la SAA denuncia que el programa propuesto no ha considerado ni el bienestar ni los deseos de los residentes del área en la frontera entre Guatemala y en México, y señala que “el proyecto de ley contiene una descripción simplista e incorrecta del carácter e importancia de los restos culturales que se encuentran en el área cubierta, la cual se extiende más allá del borde entre el norte de Guatemala y México, y que incluye ciudades antiguas de los Maya como El Mirador en Guatemala y Calakmul en México”

“La ‘Cuenca’ Mirador – Calakmul no es ni siquiera una cuenca, sino más bien una meseta” – SAA

“La “Cuenca” de El Mirador-Calakmul es en realidad una meseta, donde se encuentran una serie de concesiones de largo término para cosechar productos de la selva, dentro de un programa sustentable aprobado por el gobierno, el cual preserva tanto la selva tropical, como protege los recursos culturales ancestrales de los Maya, al mismo tiempo que provee ingresos para sustentar a las comunidades humanas de la región. El proyecto de ley impactaría negativamente este sistema exitoso, al remover tierras del estatus de protección para promover el desarrollo turístico” – continúa el texto, que fue enviado con copia al Senador James E. Risch, presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado y al Senador Bob Menéndez, del Comité del Senado sobre Relaciones Exteriores.

La Sociedad de Arqueología Americana señala adicionalmente que en el proyecto de ley se utiliza de forma exagerada superlativos como “el más grande”, “el más alto”, “el primero”, “el más temprano”, los cuales no están científicamente justificados y que parecieran dirigidos a fomentar comparaciones de patrimonio cultural insidiosas. La misiva hace notar además la importancia de la revisión y evaluación de cualquier investigación arqueológica por parte de pares.

“Como arqueólogos apreciamos y apoyamos la legitimidad de los diversos patrimonios culturales y el interés científico en los lugares, las estructuras y los objetos que conectan el siglo veintiuno con el pasado. Nosotros demandamos la participación de las comunidades indígenas y las comunidades locales del norte de Guatemala y el territorio adyacente de México en el planeamiento de cualquier programa de desarrollo en la región, y particularmente para el desarrollo turístico de sitios ancestrales, muchos de los cuales aún hoy día son considerados sitios sagrados.”

La Sociedad de Arqueología Americana (SAA) es la organización más grande de arqueólogos profesionales de las Américas en el mundo. Fue fundada en 1934 y su sede se encuentra en Washington, D.C. La SAA cuenta con más de 7000 miembros y su misión consiste en ampliar la comprensión y la apreciación del pasado de la humanidad a través de la investigación sistemática del registro arqueológico; promoviendo la investigación, la administración de los recursos arqueológicos, la educación pública y profesional y la difusión del conocimiento al servicio del interés público.

La carta completa se encuentra disponible en este enlace

Comunidades forestales de Petén agradecen respaldo del Gobierno de Guatemala

Flores, Petén, Guatemala (07 julio de 2020). La Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP), expresa públicamente su agradecimiento al Gobierno de Guatemala por las declaraciones brindadas en su comunicado oficial del 28 de junio 2020, en el que afirma su compromiso por la conservación de la Reserva de la Biósfera Maya (RBM) “El Gobierno de Guatemala destaca también la importancia de las concesiones forestales comunitarias que funcionan en la RBM, un modelo que ha permitido conservar los bosques y la biodiversidad que alberga. A través de este programa, que contribuye a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, el Estado de Guatemala autoriza a comunidades legalmente organizadas, a través de una licitación pública, el aprovechamiento y manejo integral de los productos forestales de un bosque”

Desde hace más de 20 años, las comunidades forestales de Petén, junto al Consejo Nacional de Áreas Protegidas de Guatemala (CONAP) y otras dependencias del Estado, con colaboración de organizaciones indígenas y comunitarias de otras regiones del país, organizaciones internacionales, centros de investigación y universidades, han implementado un exitoso modelo de gestión sostenible del bosque.

El modelo forestal comunitario permite mantener la integridad ecológica y la conservación de los recursos naturales y culturales, respetando la ley existente sobre el patrimonio arqueológico Maya que se encuentra en estos territorios y generando además beneficios económicos y sociales para las comunidades locales que participan en él. Esto constituye un sistema de gobernanza y gobernabilidad único, en el cual el gobierno y la sociedad civil organizada interactúan guiadas hacia objetivos comunes” destacó Erick Cuellar, subdirector de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP)

La relevancia del trabajo comunitario ha sido evidenciada en el más reciente informe de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) sobre El Estado de los Bosques del Mundo 2020, en el que se recomienda replicar el modelo desarrollado por las comunidades en la Reserva de Biosfera Maya en otros países de la región y el mundo, ante la pérdida acelerada de la cobertura boscosa.

Además de generar empleo con los recursos provenientes del bosque, desacelerar la migración y proveer apoyo en servicios de salud y educación a cientos de familias, las comunidades forestales de Petén han desarrollado una gran capacidad para evitar y enfrentar los incendios forestales. En 2020, ACOFOP reporta una incidencia de cero incendios en las áreas bajo su gestión, el monitoreo de los 17 años anteriores refleja condiciones similares. Sin embargo, como apoyo a las labores institucionales para el control de los incendios provocados en las áreas protegidas de Petén, 200 bomberos forestales comunitarios, han asegurado, con su labor, la conservación de la Zona Núcleo de la reserva.

Investigaciones de organizaciones independientes, como la Universidad de Texas, en Estados Unidos y la Fundación PRISMA, en El Salvador, han probado que la RBM está amenazada no sólo por incendios forestales, sino también por la creciente presión de múltiples amenazas. “Al estudiar las concesiones sabemos que ACOFOP representa el último bastión de la conservación forestal en Guatemala», dijo Andrew Davis, investigador de la Fundación PRISMA. «Las concesiones están rodeadas de áreas donde el bosque ha sido diezmado por actividades ilegales”.

Durante más de dos décadas, las comunidades, caracterizadas por su diversidad, multiculturalidad, procesos participativos y democráticos, han logrado conservar e incrementar la cobertura de bosques de la reserva, como lo muestra el informe Monitoreo de la Gobernabilidad en la Reserva de la Biósfera Maya, elaborado por el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) con colaboración de otras organizaciones.  Este reporte indica que la zona Este la RBM, que abarca 1.1 millones de hectáreas y donde se encuentran las concesiones forestales comunitarias, es la más estable de la reserva:

Durante 2017 se registró por primera vez desde que se dispone de datos, una cifra positiva en cuanto a la cobertura boscosa, con una ganancia neta de 1,088 hectáreas de bosque. Este dato demuestra una estabilidad ecológica excepcional, considerando los retos para la conservación en Guatemala. El CONAP reconoce y agradece la labor de las comunidades, instituciones de sociedad civil, y la cooperación internacional que ha apoyado nuestra labor en esta sección tan espectacular de nuestro país” agregó el reporte.

ACOFOP considera que cualquier proyecto de desarrollo para la Reserva de la Biosfera Maya debe contar con una amplia participación de las comunidades forestales, como tomadoras de decisiones, respetando el modelo de desarrollo diversificado que han creado y que es reconocido a nivel nacional e internacional. Como guardianes del bosque reiteramos nuestro compromiso y respeto ante las leyes de patrimonio natural y cultural de Guatemala, para beneficio de todas y todos los guatemaltecos.

 

 

 

 

Preservación de la Reserva de Biosfera Maya en Guatemala es exitosa

Por Pablo Gómez Barrios |
amlat@rcinet.ca
Publicado el miércoles 16 de octubre de 2019 a las 10:25
Actualizado el miércoles 16 de octubre de 2019 a las 16:15

En un gran depósito de Uaxactún, pequeño pueblo y ruinas mayas, situado a unos 20 kilómetros al norte de Tikal, un grupo de unas 40 mujeres trabajan en el cuidado de las hojas de Chamaedorea elegans o “xate” en la lengua local, una pequeña palmera que crece hasta 2 metros, muy popular como planta de interior y cuyos ramas ornamentales son comercializadas, sobre todo en Estados Unidos, por esta comunidad.

Las mujeres cosechan las ramas en la Reserva de Biósfera Maya, una concesión de miles de hectáreas de bosque tropical creada en 1990 en el departamento de Peten, que fue confiada a una comunidades indígenas a las que pertenecen las mujeres que trabajan allí.

Chamaedorea elegans o xate (iStockphoto)

La reserva cubre 2.2 millones de hectáreas  -considerada como una de las más grandes selvas tropicales al norte del Amazonas- está siempre amenazada por incendios, la deforestación por parte de agricultores y ganaderos, y las incursiones de los carteles de la droga.

Desde hace más de 24 años, la administración guatemalteca encargada de las zonas protegidas, instauró una política de concesiones para la explotación durable de la madera y otros productos del bosque. Un decisión que ha dado resultados positivos según las autoridades, defensores del medioambiente y poblaciones indígenas.

La idea es principalmente, el desarrollo sustentable de las comunidades dependientes de los bosques, respaldando también los esfuerzos nacionales que buscan reducir los efectos negativos de los cambios climáticos. Desde hace 24 años se ha logrado conservar la biodiversidad de este bosque, por medio del aprovechamiento forestal sostenible de especies y generando bienestar para las comunidades que por generaciones han vivido en el lugar.

La población de Uaxactún, que cuenta con unas 1.700 personas, vive también de la cosecha de pimienta y resina destinada a la fabricación de chicle, así como de la actividad turística generada por la visita de los sitios arqueológicos diseminados en la selva.

Las localidades de Yaxha-Nakum-Naranjo y Uaxactún forman parte de una zona de 1.1 millón de hectáreas donde se atribuyeron 9 concesiones forestales comunitarias. En la Reserva de la Biósfera Maya, las concesiones forestales comunitarias han generado más de 5.000 empleos y han quintuplicado ventas de la comercialización de productos como el xate, nuez de ramón, pimienta y chicle, que alcanzaron 1 millón de dólares en 2017.

Este artículo fue publicado originalmente por Radio Canadá Internacional en este enlace

 

La biodiversidad, los guardianes y las concesiones comunitarias en Petén

Las concesiones comunitarias en Petén son el ejemplo de éxito y conservación de la Reserva de la Biosfera Maya. La zona está habitada por personas que aseguran ser “los guardianes” del bosque, el cual fue declarado como el espacio natural más grande de Guatemala

Por Saira Ramos

Para unos el amor lo es todo. Así es el bosque para las comunidades Uaxactún y Yaxhá, en Petén.

En los últimos 19 años, esas poblaciones recibieron concesiones para conservar 37.1 mil hectáreas de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM).

Dicha área es la más grande de Guatemala, ya que representa una superficie de más de 21.6 millones de kilómetros cuadrados. Esta se ubica en el norte del país, en la zona fronteriza con México y Belice.

En la RBM hay una alta diversidad biológica y elementos representativos de flora y fauna, así como sitios arqueológicos.

Hay comunidades organizadas para conservar la Reserva de la Biosfera Maya. / Foto: CONAP

“Hemos aprendido a convivir con el bosque, es nuestra vida”, dijo Magdalena Peralta, de la Sociedad Civil, Organización, Manejo y Conservación (OMYC) de Uaxactún.

En esa comunidad viven 180 familias, el 90% de ellas comercializa la palma del xate. Esta se exporta principalmente hacia Estados Unidos para la elaboración de arreglos florales.

“Las mujeres pasamos de ser amas de casa a ser lideresas. La mayoría se ha involucrado en las actividades para la conservación del bosque”

Este artículo fue publicado originalmente por Publinews, Guatemala, en este enlace