Reactivación económica en las comunidades forestales de Petén

El año 2020 presentó grandes retos a nivel mundial, con la pandemia afectando gravemente las economías globales. El Departamento de Petén al norte de Guatemala no ha sido la excepción, aquí las comunidades forestales que basan sus labores en la recolección y cosecha de productos sostenibles del bosque también han visto afectados sus ingresos y medios de vida.

En el mes de marzo la declaratoria de Estado de Calamidad emitida por el presidente de Guatemala, Dr. Alejandro Giammattei, como medida para desacelerar el contagio por covid-19 tuvo como efecto secundario la paralización temporal de las exportaciones, afectando en gran medida el envío de la palma ornamental de xate desde las comunidades forestales de Petén en la Reserva de la Biósfera Maya a los Estados Unidos, principal mercado para este producto sostenible del bosque.

La economía local de comunidades como Carmelita y Uaxactún, en la Reserva de la Biósfera Maya, dependen en gran medida de la comercialización de productos como el xate y la semilla de ramón, que son recolectados en el bosque, seleccionados y distribuidos a mercados nacionales e internacionales. Sin estos ingresos las comunidades se ven afectadas directamente en sus actividades, que promueven no solo el desarrollo familiar, sino que apoyan a una población aún mayor por medio de inversiones en educación, salud e infraestructura.

Cuando comenzó la pandemia se cerraron las fronteras y a raíz de eso hubo pérdida de los productos, que afecto a los y las socias en la generación de empleo y en los ingresos económicos de las familias – Magdalena López, Lideresa comunitaria de Uaxactún y socia de la Organización Manejo y Conservación (OMYC)

Las pequeñas empresas forestales que comercializan xate y semilla de Ramón mantienen activos cientos de empleos para personas que se benefician de las cadenas productivas generadas: en el caso de la palma de xate se benefician los xateros, que son quienes recolectan la palma en el bosque, los arrieros que la transportan, las decenas de mujeres que lo clasifican y seleccionan y los jóvenes de la comunidad que se encargan de empacar la palma para su exportación.

Es de mucho beneficio poder hacer estas actividades. Yo desde el 2007 formo parte del grupo de seleccionadoras de la comunidad de Carmelita y sí me ha ayudado mucho lo que yo gano trabajando en la bodega de xate. Me ayuda para contribuir al hogar, ahora que tengo mi hogar, para la educación y la salud de nuestros hijos – Rosa Moreno, socia de Cooperativa Carmelita

La reactivación económica es un reto fundamental debido a la importancia de estos productos para la economía familiar y local. Por esta razón las comunidades forestales de Petén han tenido que ajustarse a la realidad de la pandemia y los nuevos retos que implica comercializar durante estos tiempos. Poco a poco las comunidades se han recuperado a lo largo de los 10 meses de pandemia para sostener las actividades productivas de las pequeñas empresas comunitarias.

Con asistencia técnica brindada por la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) como parte del proyecto para el ‘Fortalecimiento de productores y productoras de las concesiones forestales comunitarias y de reforestadores’ liderado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Guatemala, con apoyo financiero de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA, por sus siglas en inglés), ha sido posible mantener los proyectos productivos comunitarios activos a pesar de las circunstancias.

Como esos productos van para el extranjero la pandemia nos afectó bastante, especialmente lo que es la producción de xate, porque se cerraron los comercios y los aeropuertos. Ahora la producción está volviendo a la normalidad, aunque paulatinamente, pero gracias a Dios ya están volviendo los beneficios a nuestros hogares. Dominga Choc, Socia de Organización Manejo y Conservación (OMYC) de la comunidad de Uaxactún

Uno de los objetivos principales del proyecto es el desarrollo de negocios sobre la base de tres productos: xate (Chamaedorea sp), semilla de ramón (Brosimum alicastrum) y madera certificada. La asistencia técnica ofrecida consiste en capacitaciones y entrenamiento a las y los productores agroforestales en la planeación, logística y comercialización de los productos sostenibles del bosque, para que continúen generando posibilidades de desarrollo social y mantengan las labores de conservación del bosque.

La Cooperativa Carmelita invierte las ganancias producto de la exportación de xate tanto en salud como en educación, Y sobre todo también se beneficia el bosque, porque antes no había un manejo sostenible, antes la gente solo cortaba el xate y le daba mal manejo a las plantas, pero ahora desde el 2005 que comenzamos a trabajar bajo planes de manejo, entonces eso garantiza que se pueda cosechar hoy y también dentro de unos meses. Es un beneficio tanto socioeconómico como ambiental – Rosa Moreno, Socia de Cooperativa Carmelita

El apoyo del proyecto para darle continuidad a los negocios comunitarios garantiza la estabilidad económica de las comunidades y la preservación del bosque en la Reserva de la Biósfera Maya, el área natural protegida más grande de Guatemala, vital para el balance climático de la región.

La asistencia técnica brindada para la reactivación económica en las comunidades se da como parte del proyecto  ‘Fortalecimiento de productores y productoras de concesiones forestales comunitarias y de reforestadores de San Francisco, Petén para la restauración de paisajes forestales y desarrollo microempresarial en torno a cadenas de valor de xate, semilla de ramón y madera de plantaciones forestales’ de FAO Guatemala, con apoyo financiero de la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) y la ejecución de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP), realizado en el marco del proyecto ‘Adaptación de comunidades rurales a la variabilidad y cambio climático para mejorar su resiliencia y medios de vida en Guatemala’ de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO)

 

Asamblea General 2020, ACOFOP

Cada año las organizaciones que conforman la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) se reúnen para celebrar su Asamblea General anual, con el objetivo de conocer sobre los avances y retos del modelo forestal comunitario en el resguardando de los bosques, la biodiversidad y el patrimonio arqueológico y cultural en la Reserva de Biósfera Maya.

En la Asamblea General de ACOFOP participan representantes legales de cada uno de los grupos comunitarios organizados, así como socias & socios fundadores, jurídicos e individuales de las organizaciones base. Las representaciones de las organizaciones comunitarias que conforman ACOFOP se reúnen cada fin de año, viajando desde decenas de comunidades que rodean la Reserva de Biosfera Maya, para participar en el evento. Este año, debido a la pandemia, la Asamblea se desarrollo siguiendo las recomendaciones de distanciamiento social para proteger la salud de las más de 170 personas que participan en representación de las organizaciones.

Durante la Asamblea General se toman decisiones clave para el planeamiento anual de actividades, promoviendo el intercambio de ideas y la participación activa de las personas asociadas. El Sr. Bayron Hernández, presidente de la Junta Directiva para el periodo 2019-2020 y Representante Legal de Cooperativa Carmelita inauguró el evento, dando la bienvenida a las y los participantes.

La asamblea es un espacio en el que el Equipo Técnico de ACOFOP presenta resultados, proyectos e informes de las actividades del año que culmina. Adicionalmente, durante el evento, el Comité de Fiscalización presenta resultados anuales ante la representación de las organizaciones comunitarias. La totalidad de participantes realiza una votación para elegir a la Junta Directiva dela Asociación, la cual es nombrada cada dos años.

Las organizaciones socias de ACOFOP se acercan a los 25 años de labores, por lo cual la prórroga de los contratos de concesión comunitaria por parte del Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP), ente rector de la Reserva, es un tema de vital importancia este año, ya que la certeza jurídica de los contratos garantizaría la permanencia del modelo forestal comunitario que se desarrolla en la Zona de Usos Múltiples (ZUM) de la Reserva.

El modelo forestal comunitario de Petén es un ejemplo exitoso de conservación, gestión de los bosques y desarrollo sostenible, que asegura la protección de un 70% de la Reserva de Biosfera Maya, el área protegida más grande de Centroamérica, generando adicionalmente beneficios socioeconómicos a las comunidades, que se traducen en mejores condiciones de vida para cerca de 14,000 personas en el Departamento de Petén.

Agradecemos la participación de la totalidad de las organizaciones socias de ACOFOP en la Asamblea General 2020

Cooperativa Carmelita, Organización Manejo y Conservación (OMYC), Sociedad Civil impulsores Suchitecos, Asociación Forestal Integral San Andrés Petén (AFISAP), Sociedad Civil Custodios de la Selva (CUSTOSEL), Sociedad Civil Árbol Verde, Asociación Forestal Integral Cruce a la Colorada (AFICC), Red Forestando Chachaklum, Sociedad Civil Amigos del Bosque, Sociedad Civil Selva Maya del Norte, Sociedad Civil Laborantes del Bosque, Sociedad Civil El Esfuerzo, Cooperativa la Técnica, Cooperativa La Lucha, Cooperativa Los Laureles, Cooperativa Unión Maya Itzá, Asociación Muralla de León (AMUL), Asociación Civil Frente Petenero y Asociación Bio-Itza

 

 

 

 

Impulsores Suchitecos, fortaleciendo la gobernanza forestal en la frontera Guatemala – Belice

Las comunidades forestales de Petén son ejemplo para el mundo por su organización y la construcción de mecanismos sostenibles de gobernanza forestal que han desarrollado a lo largo de más de dos décadas en la Reserva de Biosfera Maya.

Al Este de la Reserva se encuentra la organización comunitaria Impulsores Suchitecos, que en 1998 cumplió con los requisitos técnicos y legales que permitieron la aprobación de su primer contrato de concesión, otorgado por el Estado guatemalteco, y por medio del cual el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) autorizó los primeros aprovechamientos forestales sostenibles en el municipio fronterizo de Melchor de Mencos, Petén.

Impulsores Suchitecos gestiona 78,169 hectáreas de bosque de las 500,000 hectáreas concesionadas a las comunidades agrupadas en la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP). Amado Santos es el representante legal de Impulsores Suchitecos y ha vivido el proceso concesionario desde el comienzo.

En sus inicios, la organización se enfrentó a muchas amenazas, como el contrabando ilícito de madera en la zona de adyacencia entre Guatemala y Belice, sin embargo, luego de realizar múltiples capturas y denuncias legales los concesionarios no han tenido este tipo de problema desde hace 17 años y ahora mantienen un trabajo conjunto con autoridades de Belice para el monitoreo de la región.

Impulsores Suchitecos se dedica al aprovechamiento forestal de productos no-maderables, como el xate y la resina de chicle, la cosecha de madera certificada y la generación de productos maderables con valor agregado, como el machimbre.

“El bosque ahora permanece más vivo que antes. Al no sanearlo el bosque se muere, ahora no, al contrario. Nosotros estamos haciendo estudios de impacto ambiental y estudios de generación de árboles y los estudios nos están indicando que el manejo va por buen camino”

La concesión comunitaria gestiona el bosque de acuerdo a principios básicos de la gobernanza forestal, como las labores continuas de control y vigilancia que evitan amenazas como el saqueo de sitios arqueológicos, la cacería y la extracción de madera ilegal, el desarrollo de asentamientos ilegales y los incendios forestales.

Amado inició su capacitación en el uso de drones y tecnologías de posicionamiento global (GPS) a comienzos de 2018, como parte de la Red de Monitoreo Comunitario de ACOFOP. A finales de ese año recibió una serie de capacitaciones prácticas y en enero de 2019 se entregaron a Impulsores Suchitecos los equipos tecnológicos con los que ahora realizan las labores de control territorial.

“Antes para el monitoreo del área usábamos torres de control y las poníamos en los cerros, pero a veces los vientos y los huracanes nos las botaban. Ahora que la tecnología va avanzando con los drones es más fácil controlar el área. Con el drone tenemos una visibilidad de unos 25 a 30 kilómetros a la redonda y ahora en cualquier lado lo levantamos y así miramos si hay incendios o hay depredación”

Además del aprendizaje en el uso de tecnología, los asociados de Impulsores Suchitecos han fortalecido capacidades en la administración de empresas forestales, que les han permitido diversificar productos y darles valor agregado, generando empleos y desarrollo socioeconómico en el municipio. Este fortalecimiento de capacidades en administración es importante para los asociados comunitarios porque las concesiones forestales deben cumplir una serie de requisitos técnicos de funcionamiento como planes de manejo anuales y quinquenales, así como el cumplimiento puntual del pago de planillas, seguros e impuestos.

Trabajando de la mano con instituciones gubernamentales, las comunidades aseguran la protección del territorio. En conjunto con el Ejército de Guatemala, el Consejo Nacional de Áreas Protegidas y los concesionarios, se administran múltiples puestos de control vehiculares en sitios estratégicos de la Reserva de Biosfera Maya, como el Puesto de Operación Conjunta ‘El Manantial’, para el cuál Impulsores Suchitecos destina equipo y personal.

“Hay muchos retos que implica ser el representante legal de una Unidad de Manejo: demostrarle al Gobierno de Guatemala como venimos manejando el bosque sosteniblemente y también la responsabilidad que se tiene en todos los asuntos jurídicos. Pero el reto más grande es la prórroga del contrato de concesión, para seguir demostrando por otros 25 años el buen manejo forestal sostenible que hemos venido haciendo”

Los avances en la consolidación de capacidades organizativas, institucionales y de liderazgo de las organizaciones de la región han sido posibles gracias al apoyo del Proyecto ‘Nuestra Tierra-Nuestros Bosques: Gobernanza Forestal desde los Pueblos Indígenas y las Comunidades Forestales para REDD+ y FLEGT’ financiado por la Unión Europea y liderado por ICCO Cooperación en la región, con el fin de lograr una participación efectiva de las comunidades indígenas, forestales y campesinas en los procesos nacionales de gobernanza forestal.

 

RESTAURACIÓN DE PAISAJES, FINCAS Y PARCELAS EN SAN FRANCISCO, PETÉN

La restauración de paisajes es un proceso que permite recuperar la capacidad productiva de parcelas y fincas que se encuentran degradadas o deforestadas, enriqueciendo de nuevo los suelos e incentivando la reforestación, la conservación de fuentes de agua y la disminución de la erosión, además de traer grandes beneficios a las personas de zonas rurales, por medio de nuevas fuentes de empleo.

 

La Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en Guatemala, con apoyo financiero de la Agencia Coreana de Cooperación Internacional (KOICA) y el acompañamiento técnico de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP) han desarrollado durante 2020 un programa para el fortalecimiento de productores y productoras de concesiones forestales comunitarias y de reforestadores del municipio de San Francisco, Petén, que tiene como uno de sus componentes principales la restauración de paisajes forestales.

 

Don David Meléndrez es beneficiario del programa y presidente de la Red Forestando Chachaklum, una organización del Municipio de San Francisco que se creó en el año 2012 con el propósito de generar empleo y apoyar comunitariamente a todas las personas interesadas en la producción forestal. Ahora esta organización socia de ACOFOP ha logrado beneficiar a 30 fincas gracias al apoyo brindado por el programa.

“En el tema de la restauración de paisajes estamos trabajando en el mejoramiento de las tierras degradadas, sembrando caoba, cedro y algunas otras especies que se van acoplando a las diferentes áreas. El programa ha apoyado además con el desarrollo de varias fuentes semilleras en Finca Cebadilla, así como en fincas de personas asociadas y no-asociadas en la comunidad de San Valentín”

Estas fuentes semilleras proporcionan a los beneficiarios del programa la semilla de los árboles necesaria para restaurar áreas degradadas en fincas y paisajes del municipio. Los resultados de estas siembras ya se comienzan a ver en algunas de las fincas.

“La pandemia ha afectado a grandes y pequeños empresarios a nivel nacional. En el caso de Chachaklum tuvimos un bajón en las ventas, pero el proyecto de FAO, KOICA y ACOFOP nos ha dado apoyo y acompañamiento en la facilitación de talleres para la restauración de paisajes, el desarrollo de plantaciones industriales y apoyo para establecer un plan de negocios y un estudio de impacto ambiental”

Como parte de la asistencia técnica brindada por medio del programa, Don David y otros socios de Red Forestando Chachaklum han recibido capacitaciones sobre aspectos administrativos que incluyen el desarrollo de planes de manejo forestal, jurisdicción y documentación, así como asesoría para la presentación de requisitos ante el Instituto Nacional de Bosques (INAB), que gestiona el programa nacional de incentivos forestales, al cuál están aplicando la organización y varias de las fincas de San Francisco.

“Realmente a nosotros nos ha beneficiado mucho, el programa nos ha dado capacitaciones, semilla, plantas y apoyo para participar en los incentivos forestales, y eso para nosotros ha generado bastante, porque si a uno le toca hacerlo solo tiene muchos más gastos, pero el programa nos ha facilitado todo el proceso”

De acuerdo con una evaluación del potencial de la restauración de paisajes, en el mundo existen más de dos mil millones de hectáreas de suelo deforestado y degradado, que ofrecen oportunidades para realizar algún tipo de intervención de restauración. La restauración de bosques y de paisajes forestales constituye un paso importante para recuperar la salud y el funcionamiento de estos ecosistemas.

La restauración de los suelos deforestados y degradados permite que el bosque y los ecosistemas se regeneren, dándole la oportunidad a los productores forestales que lo aplican en sus parcelas de asegurar una mejor calidad de vida para las futuras generaciones y la conservación del bosque para las comunidades.

Proyecto: Fortalecimiento de productores y productoras de concesiones forestales comunitarias y de reforestadores de San Francisco, Petén para la restauración de paisajes forestales y desarrollo microempresarial en torno a cadenas de valor de xate, semilla de ramón y madera de plantaciones forestales. 2020

Respuesta ante la crisis por covid19 – Unión Europea

La Unión Europea ha reorientado el enfoque de sus programas de cooperación en Guatemala para que miles de familias en situación vulnerable puedan enfrentar la emergencia generada por el covid-19.

Gracias a la cooperación económica de la Unión Europea en Guatemala y con el trabajo de campo aportado por ACOFOP, en cumplimiento de las medidas sanitarias de prevención, se han entregado 3,600 sacos de víveres que buscan asegurar la alimentación de cientos de familias durante este tiempo de crisis.

Este esfuerzo es posible en el marco del proyecto ‘Elevando la competitividad de MIPYMES, Cooperativas y grupos de productores comunitarios de Petén’ que contribuyó con la compra de alimentos para 3,000 familias y el proyecto para el desarrollo de la Gobernanza Forestal, liderado por ICCO Cooperación, que contribuyó con la donación de alimentos para 600 familias.

La Unión Europea ha establecido a nivel global un plan de trabajo que implica reorientar unos 20 mil millones de euros a atender temas relacionados con covid-19. En Guatemala este trabajo se realiza en apoyo a los esfuerzos del Ministerio de Economía (MINECO) y el Programa para el fortalecimiento de MIPYMES y Cooperativas

Respuesta ante la crisis por covid19 – Unión Europea

La Unión Europea en Guatemala ha reorientado el enfoque de sus programas de cooperación para que miles de familias en situación vulnerable puedan enfrentar la emergencia generada por el covid-19. Este esfuerzo es posible en el marco del Programa Mipymes y Cooperativas y el proyecto para el desarrollo de la #GobernanzaForestal, liderado por @ICCO Cooperación América Latina. Con el apoyo logístico de las comunidades forestales de Petén y ACOFOP en el departamento de Petén. Las aciones de respuesta ante la pandemia se realizan en coordinación con el Ministerio de Economía Guatemala #JuntosEsMásFácil

Posted by Asociación de Comunidades Forestales de Petén on Wednesday, September 9, 2020

Campesinos de Guatemala tienen la clave para frenar la deforestación en la Amazonia

LECCIONES DESDE LA BIOSFERA MAYA

Campesinos de Guatemala tienen la clave para frenar la deforestación en la Amazonia

Juan Miguel Hernández Bonilla / @juanmiguel94

Las concesiones comunitarias de Petén protegen más de 500.000 hectáreas de bosque nativo y generan beneficios económicos y sociales cercanos a los US$6 millones al año. El modelo es un ejemplo para Perú, Brasil y Colombia.

En diciembre de 2015, James Valentine, guitarrista de la banda de rock estadounidense Maroon 5, llegó hasta Uaxactún, una concesión forestal en medio de los bosques nativos de la biosfera maya, en el departamento de Petén, al norte de Guatemala. En el viaje también estaban Jesse Carmichael, el pianista del grupo, y Adam Gardner, cantante y guitarrista de Guster, una banda de pop alternativo de Boston, reconocida en el mundo por su compromiso con el cuidado del medio ambiente.

Los artistas esta vez no estaban de gira. Iban, simplemente, a buscar el origen de su música. Querían saber de dónde sale la madera con la que la empresa de instrumentos C. F. Martin & Coy fabrica sus guitarras.  Querían saber cómo es el proceso de extracción sostenible que ha permitido que las maderas de esa región estén certificadas con los más altos estándares de calidad internacional. Querían saber, sobre todo, quiénes son, cómo viven y qué piensan los campesinos que talan las caobas más finas de la tierra y al tiempo protegen el bosque y su biodiversidad.

La semana pasada delegaciones de tres países de la Amazonia hicieron el mismo recorrido. Funcionarios de los ministerios del medio ambiente de Perú, Brasil y Colombia, ingenieros forestales, dirigentes de las entidades encargadas de la conservación de la selva, pequeños productores agrícolas y líderes de asociaciones campesinas de los tres países viajaron hasta las concesiones forestales comunitarias de Guatemala para conocer los detalles del proceso organizativo local y tratar de replicarlo en sus territorios.

Durante el viaje, los asistentes del intercambio de experiencias de forestería comunitaria “Selva maya – Amazonia: por los bosques, la vida y la paz” visitaron varias de las organizaciones campesinas de Petén que desde hace 25 años protegen más de 500.000 hectáreas de bosque nativo y generan beneficios económicos y sociales para sus comunidades cercanos a los US$6 millones al año. La actividad fue organizada por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), el Programa Regional de Investigación sobre Desarrollo y Medio Ambiente (Prisma) y la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP).

Los campesinos de las concesiones creen que la clave del éxito del proceso, además del acompañamiento de distintas ONG, ha sido la organización de base, solidaria y cooperativa. “Sin organización no hay nada”, dice Eric Cuéllar, coordinador general de Acofop, la asociación de segundo nivel que agrupa a todas las empresas de las concesiones y que ha servido como apoyo y sombrilla para obtener certificaciones internacionales colectivas, cerrar grandes negocios de exportación y dialogar con los políticos de turno para mantener la estabilidad y la independencia de los territorios.

Cuéllar cuenta que al principio, en 1994, antes de la firma del proceso de paz con la guerrillas guatemaltecas, fue muy difícil para la sociedad civil que vivía en medio del bosque exigir sus derechos, porque “cualquier movimiento de organización social era visto como un movimiento rebelde y era reprimido”. Cuando se firmó la paz y las comunidades se organizaron para tener acceso al bosque, el gobierno aceptó cederles la administración de los territorios con la condición de que obtuvieran la certificación del manejo forestal del Forest Stewardship Council (FSC), el más exigente en el mundo en términos ambientales, en un plazo máximo de tres años a partir del inicio del contrato.

Esta condición obligó a las comunidades a replantear todo el modelo de aprovechamiento forestal que tenían y fue la oportunidad para que los campesinos que antes talaban selva para sembrar maíz o criar ganado tomaran conciencia de que el bosque y todo lo que había en él, biodiversidad y oxígeno, era suyo y por eso debían protegerlo. Si el bosque moría, ellos morirían con él. Entender eso fue la clave. “El bosque que no genere beneficios para las comunidades está condenado a desaparecer y si el bosque desaparece las comunidades vivirán en la pobreza”, dijo Cuéllar.

Además de ordenar y reglamentar la tala de árboles, los nuevos modelos de aprovechamiento incluyen la diversificación de los productos del bosque. Las comunidades descubrieron que la comercialización de la palma de xate, el fruto del árbol del ramón y la resina del chicle podían convertirse en fuentes de empleo e ingresos tan importantes como la madera. Hoy en día, casi todas las concesiones exportan estas materias primas a Estados Unidos y Europa.

“Aprender del modelo guatemalteco es una de las últimas oportunidades que tienen nuestros países para apostarles a programas de conservación de largo plazo que incluyan modelos serios de gobernabilidad, desarrollo territorial sostenible y oportunidades económicas para la gente que vive en los bosques”, dijo Rodrigo Botero, director de FCDS y organizador del intercambio, durante la visita a Carmelita, una cooperativa con 200 asociados que ha logrado reducir las tasas de deforestación al 0,01 %.

Los campesinos asociados han mejorado de forma radical su calidad de vida. Ganan mucho más dinero que el salario mínimo de Guatemala. Todos los niños que viven en la concesión van al colegio. La cooperativa cubre los gastos de atención en salud de sus asociados y da becas para que los jóvenes puedan estudiar una carrera profesional en la capital.

Algo similar ocurre en Uaxactún, la organización que visitaron los músicos de Maroon 5, y en las otras diez concesiones vigentes que protegen y aprovechan los bosques nativos de la Reserva de la Biosfera Maya. Esta experiencia es un ejemplo para que Colombia detenga la deforestación en la Amazonia, reduzca sus emisiones de dióxido de carbono y ayude así a mitigar el calentamiento global.

Publicación original de El Espectador, Colombia en este enlace