Proyectos REDD+ liderados por las comunidades en Guatemala

Los proyectos REDD+ son derivados de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, con el objetivo de detener la destrucción de los bosques. REDD significa «Reducción de Emisiones derivadas de la Deforestación y la Degradación de los bosques» y el símbolo + implica que en su implementación existen componentes de conservación, gestión sostenible y participación de las poblaciones locales.

Guatemala tiene dos proyectos principales de REDD+, ambos ubicados en el Departamento de Petén al norte del país, y ambos liderados por comunidades locales de los bosques de la Reserva de la Biosfera Maya y el Parque Nacional Sierra de Lacandón.

«Los dos proyectos cumplen con el 99% de los compromisos de reducción de emisiones de Guatemala ante el Acuerdo de París, entonces son los dos proyectos nación de Guatemala, que manejamos los comunitarios, porque somos los que históricamente hemos estado cuidando los bosques que quedan»

La enorme Reserva de la Biosfera Maya cuenta con 2.1 millones de hectáreas y es el área protegida más grande de Guatemala y la mayor Reserva de Centroamérica. El 70% de sus bosques son protegidos por comunidades organizadas, reunidas en la Asociación de Comunidades Forestales de Peten (ACOFOP).

Crédito: If Not Us, Then Who?

Manuel Martínez trabaja como facilitador en la Escuela Mesoamericana de Liderazgo, un proyecto conjunto de ACOFOP y la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, por medio del cual se capacita a las y los jóvenes de las comunidades en temas relacionados a la gestión sostenible. Manuel es además socio de Cooperativa Integral Agropecuaria Técnica Petén, conocida como “La Técnica”, donde desde los 13 años se ha involucrado en los movimientos sociales y ha conocido la historia de lucha comunitaria.

Su compromiso con el desarrollo de las comunidades y la protección de los recursos naturales lo ha llevado a participar en los dos procesos REDD+ de Guatemala: el proyecto Guatecarbon, liderado por ACOFOP en la Reserva y el proyecto Sierra Lacandón Bosques para la Vida, en el que participa, además de ACOFOP, la Fundación Defensores de la Naturaleza (FDN) que administra el Parque Nacional en conjunto con el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP).

«Las concesiones que forman parte de ACOFOP tienen alrededor de 500,000 hectáreas protegidas en tierras concesionadas por el Estado, y junto con 4 cooperativas del lado de Sierra Lacandón, que tienen otra buena porción de bosque privado, se encargan de sacar adelante los proyectos»

Guatecarbon es un proyecto REDD+ particular a nivel mundial, porque es el único proyecto de este tipo que funciona en tierras estatales y no privadas. Adicionalmente es un proyecto que nació y fue desarrollado desde sus inicios por las comunidades forestales de Petén, un grupo de personas altamente organizado y comprometido con la lucha ambiental y el desarrollo social y económico de la población de Petén, que históricamente ha sido un Departamento con bajos niveles de desarrollo.

El proyecto Guatecarbon inició en 2006, basado en los conocimientos de las comunidades y en mecanismos establecidos por el programa REDD+ de Naciones Unidas, con el objetivo de abordar la necesidad de acciones para la mitigación al cambio climático relacionado a las emisiones de gases de efecto invernadero en la Zona de Usos Múltiples (ZUM) de la Reserva, que es donde viven y trabajan las comunidades.

Las labores comunitarias de protección del bosque y sus actividades productivas de aprovechamiento sostenible constituyen el proyecto, que es la base del Programa Nacional de Reducción de Emisiones (PRE) de Guatemala. El segundo proyecto, en Sierra Lacandón, funciona de la misma manera: garantizando la permanencia de la cobertura boscosa y evitando su degradación en la región noroeste del país.

«Guatecarbon es uno de los proyectos REDD+ más avanzados en Centroamérica, y es también el proyecto más avanzado en términos de conocimiento y de organización conjunta con el Estado. Fue el Estado de Guatemala precisamente quien usó la plataforma de Guatecarbon como base para todos los avances que tiene hasta el momento la Estrategia Nacional de Reducción de Emisiones»

Organización comunitaria en acción 

Para mantener en un estado óptimo los bosques puestos a su cargo, las comunidades forestales de Petén realizan múltiples acciones de monitoreo territorial que incluyen recorridos constantes, controles realizados con el apoyo de tecnología como drones y sistemas de posicionamiento global (GPS), mantenimiento de brechas cortafuego y la conformación de brigadas de bomberos forestales voluntarios, que apoyan a las instituciones de gobierno cada año durante las devastadoras temporadas de incendios que sufre Petén.

El modelo forestal comunitario de ACOFOP es reconocido internacionalmente por sus logros ambientales, que incluyen una tasa de deforestación de 0.4% (comparada con hasta un 30% en los Parques Nacionales adyacentes), un record de menos de un 1% de incendios en los bosques concesionados y la protección de la inmensa biodiversidad de la Reserva, así como del patrimonio arqueológico y cultural Maya que se ubica en los bosques de Petén.

Pero el modelo comunitario va mucho más allá de sus logros ambientales, generando empleos por medio de las actividades productivas y mejorando los índices de desarrollo humano en las comunidades beneficiadas.

«Entre los beneficios sociales que tiene el proyecto está la cohesión social, que nos ha mantenido unidos, trabajando por el desarrollo colectivo de las organizaciones y para mejorar la calidad de vida de las personas. Lo más importante después de mejorar la calidad de vida de la gente es la protección del bosque, el tener bosques todavía, toda la parte de la protección de los ecosistemas, la flora y fauna, y el cuido del patrimonio cultural que tiene el país»

Este año el proyecto REDD+ Lacandón Bosques para la Vida vendió sus primeros Bonos de Carbono, de los cuales se asignaron fondos a las comunidades para la protección de las áreas boscosas, el fomento de las actividades productivas y un incentivo para que las personas comunitarias puedan cubrir algunos de sus gastos básicos.

«Las personas de la comunidad tienen necesidades para darle de comer, vestir y calzar a sus hijos. No es mucho dinero, pero es un beneficio que nadie más iba a dar, entonces esto es un incentivo que algunos países están dando por medio de la compra de los bonos de carbono y aunque sea un granito de arena por ahora, se está poniendo algo para la protección del bosque también»

Tanto la Reserva de Biosfera Maya como el Parque Nacional Sierra de Lacandón enfrentan graves amenazas, que van desde la tala y la cacería ilegal, a los incendios forestales, los monocultivos como la palma africana, el narcotráfico y los asentamientos ilegales. Ante este panorama son las comunidades las que se encuentran en la primera línea de defensa del bosque, aún desde antes de que los primeros programas REDD+ del mundo existieran.

Como facilitador de procesos para las juventudes comunitarias Manuel tiene grandes esperanzas puestas en las y los jóvenes que van a continuar el enorme y complejo proyecto para proteger la Reserva de Biosfera Maya, y actualmente está liderando una organización juvenil para recuperar áreas de bosque que han sido previamente devastadas.

La prórroga de los contratos de concesión de las comunidades es el más grande reto que enfrentan ACOFOP y las comunidades actualmente, ya que asegurar la certeza jurídica de las organizaciones comunitarias permitiría continuar con el desarrollo de los dos mayores proyectos para la Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación en Guatemala.

La presente publicación ha sido elaborada con el apoyo financiero de la Unión Europea. Su contenido es responsabilidad exclusiva del Proyecto de Euroclima+ ‘Comunidades, Bosques y Biodiversidad: Promoviendo el diálogo, intercambio y cadenas de valor forestal para adaptarse y mitigar el cambio climático’ y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea

Mitigando el cambio climático en la Reserva de Biosfera Maya

La Reserva de Biosfera Maya es el espacio natural protegido más grande de Guatemala y forma parte de la Selva Maya, el mayor bosque tropical del continente luego de la Amazonía. Por estas razones es un punto vital de conservación para mantener el balance climático de la región.

Las comunidades forestales de Petén protegen el 70% de esta enorme Reserva, que cuenta con 2.1 millones de hectáreas. Con apoyo de la cooperación internacional y el Consejo Nacional de Áreas Protegidas (CONAP) las comunidades han desarrollado un modelo exitoso para la gestión integral del bosque que les permite mitigar el cambio climático, detener la deforestación, la degradación del bosque, la pérdida de biodiversidad y además generar beneficios socioeconómicos.

Por medio de patrullajes constantes y sobrevuelos realizados con drones, las organizaciones comunitarias contribuyen en gran medida a detectar y prevenir amenazas como los incendios forestales, la extracción ilegal de madera, la cacería y el saqueo del valioso patrimonio arqueológico y cultural Maya.

La comunidad de Cruce a la Colorada se encuentra en uno de los caminos que conducen a la Reserva, ahí vive y trabaja Antonio Juárez, uno de los jóvenes que conforman la Red de Monitoreo Comunitario de la Asociación de Comunidades Forestales de Petén (ACOFOP).

Las principales labores de la Red de Monitoreo Comunitario son mantener vigiladas las unidades de manejo, áreas en las que las comunidades gestionan los recursos del bosque, así como apoyar a las comisiones comunitarias de vigilancia y control de incendios y respaldar a las instituciones de gobierno en la protección de la Reserva.

Antonio comenzó a participar en la Red de Monitoreo de su comunidad en 2016 y ha recibido múltiples capacitaciones en el uso de tecnología de punta para el monitoreo territorial, entre las que se encuentran el uso de Sistemas de Información Geográfica (SIG), Sistemas de Posicionamiento Global (GPS) y el manejo de vehículos aeronáuticos no-tripulados (drones).

“Lo que más ha pegado ha sido la tecnología del uso del drone, el GPS y la brújula, que son las herramientas que más se utilizan en las áreas de manejo. Los miembros de la Red de Monitoreo levantamos los datos y los llevamos a los centros de información de ACOFOP y CONAP, que son las instituciones que cuentan con el equipo necesario para procesar la información”

Los datos obtenidos por medio de las mediciones se utilizan para planificar actividades de protección del bosque, como el mantenimiento y creación de brechas cortafuego.

Es posible vivir del bosque, sin dañar el bosque

Desde hace más de 20 años las comunidades gestionan alrededor de 500,000 hectáreas en la Reserva de la Biosfera Maya, gracias a los contratos de concesión otorgados por el Gobierno de Guatemala. La Asociación Forestal Integral Cruce a la Colorada (AFICC) a la cual pertenece Antonio, se dedica al aprovechamiento sostenible de madera certificada y de otros productos como la palma ornamental de xate, la nutritiva semilla de ramón y la resina natural de chicle.

El aprovechamiento y comercialización de estos productos genera fuentes de empleo y desarrollo socioeconómico para cientos de familias y además permite la reinversión de las ganancias en actividades de control territorial.

Para mantener sus áreas de manejo forestal protegidas del fuego y las actividades ilegales, la comunidad de La Colorada ha integrado brigadas de jóvenes que, como Antonio, han desarrollado capacidades y destrezas para monitorear el territorio por medio del uso de drones, facilitando la protección no solo de las concesiones, sino también las zonas núcleo de la Reserva, incluyendo el Parque Nacional Mirador-Río Azul.

“En esta temporada de incendios 2020 apoyamos con el uso del drone, que es la tecnología que ha revolucionado y tomado auge en las unidades de manejo. Durante la temporada hacemos sobrevuelos cada dos horas en los lugares de mayor riesgo y le damos apoyo a otras áreas”

Los datos obtenidos con los sobrevuelos y mediciones se utilizan para analizar la localización de los incendios forestales y controlarlos de una mejor forma, evitando la exposición innecesaria de las brigadas de bomberos forestales. La información es especialmente útil para abordar de la mejor manera posible los incendios en áreas de difícil acceso.

Al proteger la Reserva de Biosfera Maya las comunidades desempeñan el rol vital de conservar uno de los últimos grandes bosques de la región, contribuyendo en gran medida con la mitigación del cambio climático y a evitar la deforestación y degradación del área natural protegida más grande del país.

Las capacitaciones en el uso de tecnología para el monitoreo territorial han sido apoyadas por el proyecto de Euroclima+ ‘Comunidades, Bosques y Biodiversidad: Promoviendo el diálogo, intercambio y cadenas de valor forestal para adaptarse y mitigar el cambio climático’. Euroclima+ es el programa insignia de cambio climático de la Unión Europea para América Latina, conozca más acerca del programa en www.euroclimaplus.org

La presente publicación ha sido elaborada con el apoyo financiero de la Unión Europea. Su contenido es responsabilidad exclusiva del Proyecto de Euroclima+ ‘Comunidades, Bosques y Biodiversidad: Promoviendo el diálogo, intercambio y cadenas de valor forestal para adaptarse y mitigar el cambio climático’ y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea